¿Quién es ese tal Iram Ortega?

Soy un fotógrafo en sus 30 años, a los 17 empecé a hacer fotos y a los 23 a andar en bicicleta. Ex Scout, Ex fotógrafo de bodas.

Dejé la fotografía de bodas y las prisas de la ciudad para irme a vivir al campo. Disfrutar de mis pasiones sin ajustarme a las modas del mercado y hacer fotos por gusto y no por dinero.

Vivo con mi pareja, ovejas, gallinas, perros, gatos y pavos. Con la fortuna de encontrame noches estrelladas y mañanas frescas.

Disfruto de la naturaleza, la lectura, el café, la cerveza y las caminatas.

Trato de hacer fotografías diario en donde me encuentre.

  Tengo un blog donde divago con la excusa de la fotografía, el cuál sería un honor que visitaras aquí:

Y una cuenta de Instagram donde me disciplino a subir una fotografía diaria:

¿Y de qué vas o qué?

Me apasiona la naturaleza, la lectura, el budismo, la fotografía análoga o química y las fotos que ves no tienen retoque digital (sólo ajustes básicos de contraste, color y balance de blancos por si había que ser más especifico)

¿Porqué persiste la figura del «fotógrafo» en una era donde todo el mundo hace fotos?

¿Para qué sirve un fotógrafo? Seamos claros: la técnica, el dominio de la cámara y de sus componentes son accesibles para cualquier persona.
Hablar de aperturas de diafragma, velocidades de obturación, sensibilidad del sensor, distancia focal, parecen ser conceptos crípticos difíciles de alcanzar para quien se acerca por primera vez al mundo de la fotografía, pero siendo sinceros sólo hace falta un poco de empeño para practicar y/o leerse uno que otro manual para domar a esa bestia mecánica y que haga lo que ordenamos, lo difícil está en involucrarse con lo que se quiere retratar, saber contar historias y lograr captar la atención de nuestros semejantes en algo que nos parece digno de mostrar.
¿Para qué existen fotógrafos en un tiempo en donde es tan fácil hacerlo? Mi respuesta inmediata sería: para contar historias y para ver lo que otros pasan de largo.

Como fotógrafos pasamos mucho tiempo admirando e imitando la visión de otros ¿qué pasaría si nos enfocáramos más en nuestro estilo, pulir la mirada y los complejos? Registrar un hecho se ha vuelto fácil gracias a la tecnología

¿Qué estás haciendo para ver las cosas a tu manera?

Mi punto de atención:

Mi punto de atención es el fallo de la máquina, el momento en donde la subjetividad se impone a las capacidades del aparato, el ajedrez es interesante no por su tablero (fijo e invariable) sino por la mente que se abre camino y lo vuelve variable y casi infinito, para exposiciones perfectas está el programa, lo fijo e invariable… para la mágia de lo subjetivo persiste la figura del fotografo(a).

Contacto

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